|
Una
mañana Adán hizo un dibujo
sobre la tierra. Eva
levantó los hombros pues ignoraba
el significado de ese ángel disparándole
flechas a un corazón. Ansioso por
transmitir sus afectos, Adán balbuceó
algo así como un "te quiero".
Ahora
sí -dijo Eva-, ahora creo entender.
Sin embargo, Adán y Eva no dejaron
registrado dicho encuentro. El tiempo no
perdonó y las imágenes y las
palabras de amor fueron llevadas por el
viento.
No
los responsabilizamos. Por ese entonces,
Adán y Eva carecían de medios
e instrumentos que pudieran vincularlos
con el mundo.
Nosotros
esperamos que a usted no le ocurra lo mismo.
Sus proyectos necesitan comunicarse. Darse
a conocer. Hoy algo esencial para seguir
existiendo. Para no quedarse afuera. Y que
quede claro por las dudas. No le prometemos
el paraíso, campos celestiales ni
nada semejante. Intentaremos que usted tenga
un lugar en la mente de las personas.
Y
desde Adán y Eva para acá,
una comunicación eficaz es
lo que único que puede hacerlo posible.
|